El trabajo de cuidar y las condiciones en las que se desarrolla esta función, afectan también a la calidad de vida de los cuidadores. De aquí la importancia de implementar acciones que fomenten el bienestar físico y mental de los que cuidan.

Beneficios del ejercicio físico en el ámbito residencial:

-Prevención de lesiones provenientes de sobreesfuerzos físicos, especialmente en la columna lumbar, zona cervical, hombros y muñecas. ✔

-Mejora en la capacidad de tolerar esfuerzos físicos en especial la movilización de cargas, transferencias y movilizaciones de pacientes. ✔

-Reducción de niveles de estrés y mejora del estado anímico ✔

-Prevención de depresión y síndrome burnout conocido como el síndrome del trabajador quemado. Un problema directamente relacionado con profesiones asistenciales.

-Mejora del ambiente laboral y relaciones interpersonales dentro del equipo. ✔

-Mejora de la posición corporal ✔

-Ayuda a conciliar el sueño. Es decir, ayuda a dormir más rápido, mejor y más profundamente. ✔

-Reducción de riesgo de obesidad, dislipemia, problemas cardiovasculares, diabetes. osteoporosis, cáncer, sarcopenia, entre otros. ✔

"Estos programas fomentan un estilo de vida saludable mediante la práctica de ejercicio controlado y personalizado a las necesidades de cada individuo, dando pautas de cómo actuar en cada momento para evitar lesiones, estrés, desmotivación y mejorando la socialización y buen ambiente laboral"

-Raúl Moreno R. Calidad, Innovación y prevención. Caser Residencial

El ejercicio físico es una de las mejores medidas de prevención laboral por muchas razones:

Estar en buena forma física ayuda a prevenir trastornos músculo-esqueléticos, se ha observado que la forma física influye más que la ergonomía en el trabajo dentro de la prevención de lesiones durante la jornada.

El trabajo en centros de día y residencias, es una labor muy física y en algunos casos, con gestos muy repetitivos. Por lo tanto, poseer una buena forma física será crucial para mitigar la elevada carga de trabajo favoreciendo la productividad laboral.

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Entrenamiento antes y después de la jornada laboral

Realizar ejercicio físico antes de comenzar la jornada, ayuda a prevenir trastornos músculo-esqueléticos, ya que conseguimos que nuestro cuerpo se active y se prepare para la carga laboral. Además, realizar ejercicio también activa nuestra mente. Por ese motivo, se puede utilizar como “calentamiento” tanto físico como mental.

El ejercicio después de la jornada laboral (principalmente estiramientos, ejercicios de respiración y relajación) puede ayudarnos a descansar física y mentalmente, evitando sobrecargas y, por lo tanto, reduciendo los riesgos de solicitar una baja laboral.

El alto estrés en el ámbito profesional está relacionado con una calidad de vida reducida en los trabajadores, efectos perjudiciales en su salud, un mayor absentismo laboral y una menor productividad. El ejercicio es una intervención que ha demostrado ser eficaz frente al estrés psicológico en general y por lo tanto, parece que también podría hacerle frente al estrés laboral y contrarrestar todas sus consecuencias.

"Consideramos que los programas de ejercicio físico dentro de la prevención de riesgos laborales fomentan un estilo de vida saludable, influyendo sobre los hábitos de alimentación y cuidado personal, así como sobre la relación con los compañeros"
-Luz Álvarez F. Calidad, Innovación y prevención Caser Residencial

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