Arte paliativo es una organización que busca reducir el dolor, la angustia y la tristeza de personas que padecen una enfermedad avanzada mediante el arte, el arte en el más amplio de los sentidos. Son expresiones artísticas que van desde la pintura, la costura, la escritura o incluso el silencio. Se realizan sesiones individuales o talleres grupales en hospitales, centros sociosanitarios o a domicilio. 

Todo vale y todo tiene su importancia, buscan el acompañamiento de las personas que están pasando por momentos de crisis y dolor. Utilizan el arte como vehículo conductor hacia un saneamiento psicológico y emocional, buscan expresar aquello que no se puede decir con palabras, pensamientos que hasta nos asusta verbalizar, buscan empoderar y reforzar positivamente, crear un espacio de liberación y escucha sin juzgar. 

Silvia Fernández es la fundadora que emprendió este maravilloso proyecto social en 2016. Una persona entusiasta y con ganas de crear, creer y ayudar. Un alma generosa que busca hacer un poco más fácil el arduo camino que sufren algunas personas. 

No está sola, cuenta con un gran equipo multidisciplinar con los que comparte ese espítiritu altruista. 

¿Quieres saber más? 

Cómo nace esta iniciativa? 

Mi realidad familiar me enseñó el poder del arte en paliar la angustia, el miedo y la tristeza. Por este motivo, cuando me di cuenta de la falta de acompañamiento emocional en los hospitales, decidí fundar una entidad sin ánimo de lucro que llenara esta necesidad desde una metodología basada en las artes. Así, en el año 2016, nació Artepaliativo. 

Silvia Fernández, fundadora

El equipo de profesionales que se ha ido construyendo a partir de este inicio, estamos enamoradas de la sabiduría de la gente mayor, de nuestros abuelos y abuelas. De la frescura de los niños y la riqueza de la diversidad y en general, valoramos infinitamente el aprendizaje que nos dan las personas que sufren de una enfermedad. 

¿A qué tipo de personas está dirigido?

Público diana

En este proyecto el perfil de usuario es muy amplio, puesto que desgraciadamente nos puede tocar a cualquiera. De todas las edades, sexos, estados civiles, cualquier nivel de estudios, hábitos, religión, profesiones, nivel socioeconómico y cultural, etc. Englobando de este modo, que nadie querría pasar los últimos días de su vida o un período largo de tiempo en una cama.

Ni tampoco llevando a cabo solamente las necesidades fisiológicas más primarias y olvidando que por encima de todo es una persona con emociones, sentimientos, pensamientos y espiritualidad. Seres sociales que necesitan que los traten como tales, no como si su cuerpo estuviera ya separado de su mente. Por lo tanto, hay una serie de necesidades que hacen que haya una serie de demandas que se tendrían que incorporar en estos programas de curas. Ramió A. (2009) nos habla de una atención más personalizada dirigida a estas dimensiones. Más atención al ocio o a la vida cotidiana que esta persona tiene derecho a mantener hasta el final de sus días. Así como la mediación del paciente con su familia. Y también la gestión de situaciones de crisis de la persona, así como su autoconcepto, la rabia, la ira, la tristeza, etc.

Cuidadores principales

También se benefician del servicio, los familiares y otros agentes sociosanitarios que realizan tareas de cuidadores. ¿Quién cuida al cuidador?

Otras entidades sociales

Asociaciones, fundaciones o empresas con las que compartimos visión y objetivos y que requieran de nuestros servicios para sus usuarios.

Sociedad

Finalmente nuestro entorno, dónde se detecta la necesidad de romper tabúes en relación a la vejez, la enfermedad y la muerte.

¿Dónde soléis trabajar?

Realizamos talleres grupales en salas comunes y sesiones individuales en las habitaciones. A través de un proceso individual de expresión artística acompañamos la dimensión emocional, social y espiritual de aquellas personas que se encuentran en un proceso de hospitalización.

¿Cuáles son vuestros métodos?

Artepaliativo es una entidad social que nació en 2016 para acompañar la dimensión emocional de personas que padecen una enfermedad avanzada a través de la expresión artística en sesiones individuales o talleres grupales, en el hospital, centros sociosanitarios o a domicilio.

Utilizamos las herramientas que el arte nos brinda cómo vehículo para ayudar a aflorar aquellas emociones, sentimientos y pensamientos difíciles de expresar con palabras, y acompañamos este proceso a través de las actitudes y aptitudes del Counselling, el cual tiene cura de la relación de ayuda y la comunicación que se establece entre profesional y usuario. Empoderar, reforzar positivamente, fomentar la toma de decisiones, la autonomía, no juzgar, aceptar incondicionalmente, escuchar activamente, ponerse en el lugar del otro, ofrecer un espacio de libertad, acompañar todas las emociones que aparezcan.

Las sesiones se basan en la libertad y se adaptan a las habilidades, necesidades e intereses de la persona, trabajando de forma multidiciplinar: música, pintura, escritura, fotografía, escultura…

Y si no les apetece trabajar con las materiales? Decidir hacer “nada”, es muy valioso, sobre todo en un contexto en el que prácticamente se ha perdido toda la autonomía. Hablar, escribir, acariciar con una pluma, tocar objetos naturales, recordar.

¿Qué resultados se obtienen?

Cada día comprobamos como el acompañamiento a través del arte ayuda a reparar el empoderamiento, la sensación de utilidad, la autonomía y la ilusión de vivir. Por eso nos presentamos desde de la total confianza en nuestro proyecto y siempre con la voluntad de seguir aprendiendo al lado de aquellas personas que persiguen nuestros mismos objetivos.

¿Son agradecidos los pacientes?

Te diré que una sonrisa, un apretón de manos, una mirada, una lágrima, una caricia, un mensaje como “hemos hecho poco pero hemos hecho mucho” o una donación de material por parte de la familia… nos llenan el alma cada día y nos animan a seguir.

Pero aún así, cuando no lo son, lo entendemos y sabemos que no es nada personal, que quizás aún no es el momento y somos nosotras las que agradecemos.

¿Es duro trabajar con pacientes con cuidados paliativos? Que sabes que quizá son sus últimos meses de vida…

Es duro a la par que gratificante y mágico. Puede sonar extraño, pero estamos preparadas para ello a nivel profesional, podemos sostenerlo aunque claro que somos humanas y muchas veces nos afecta… Es importante decir, que no somos voluntarias, sino profesionales con graduado y máster, además de que cada una de nosotras va a terapia para cuidarnos y así poder acompañar emocionalmente al otro. Para nosotras es un gran aprendizaje constante y una suerte poder trabajar de aquello que nos apasiona y además encontrarnos con estas realidades nos ayudan a valorar más las pequeñas cosas, a ser agradecidas y a AMAR con mayúscula, porque es lo mejor que podemos hacer en nuestra vida… tratar a todas las personas con las que nos cruzamos con empatía, ternura y escucha.

¿Colaboráis con otras entidades/fundaciones?

Estamos seguras que el bienestar del ser humano depende del respeto tanto para el cuerpo como para la mente en el mismo grado de importancia. Por suerte, no somos las únicas que lo vemos así. Durante estos cuatro años, hemos recibido premios, reconocimientos y ayudas económicas que se han sumado a hacer posible el sueño que persigue Artepaliativo. Entidades solidarias que también quieren poner su granito de arena en hacer un poco más fácil la vida de las personas que sufren de alguna enfermedad. Ellas son las que han hecho y hacen posible que este proyecto siga latiendo

¿Cómo crees que el ejercicio físico puede ayudar a este tipo de pacientes?

La población está envejeciendo a nivel mundial, esto nos indica que hemos mejorado en términos de salud y calidad de vida, pero se nos presentan nuevos retos que debemos abordar con las mejores herramientas disponibles. Las caídas son eventos catastróficos para la gente mayor y, qué mejor manera de prevenirla que con una actividad lúdica, multicomponente, significativa, funcional y con una visión transdisciplinar. Ir hacia una buena praxis basada en la unión de los profesionales de disciplinas diferentes como pueden ser, la fisioterapia, la arteterapia, la medicina, etc, con el objetivo de centrarse en la persona y en todas sus dimensiones: la física, la psicológica, la emocional y la social. Para, de este modo, poder ofrecer un servicio digno y de calidad que incluya al paciente en la toma de decisiones diarias durante su convivencia con un proceso de enfermedad.

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