Si tienes ya cierta edad, seguro que has escuchado frases como “a mi edad, ya no tiene sentido” o “yo ya no estoy para estas cosas” cuando las personas mayores hablan de realizar ejercicio físico. Pero por la experiencia diaria en Siel Bleu, desde hace casi 30 años, sabemos algo con certeza: nunca es tarde para empezar a moverse. De hecho, cuanto más se ha dejado de lado la actividad física, más se nota el impacto positivo de recuperarla, incluso con ejercicios físicos suaves y adaptados. En este post, te explicamos 5 motivos por los cuales es importante que las personas mayores hagan ejercicio físico adaptado:
1. Nunca es tarde para moverse
Uno de los principales obstáculos para no realizar ejercicio a determinada edad no es físico, sino mental. Existe la creencia de que el ejercicio es solo para jóvenes o personas sanas. Pero la realidad es que el cuerpo humano responde al movimiento a cualquier edad, incluso en personas muy mayores o con movilidad reducida. El ejercicio adaptado no busca convertir a nadie en atleta, sino conservar lo esencial: la autonomía, la fuerza, el equilibrio, la movilidad y la calidad de vida.
El mejor momento para empezar fue hace 10 años; el segundo mejor momento es hoy
2. Puedes superar el miedo
El miedo a hacerse daño es una barrera frecuente. Aquí es donde el enfoque de Siel Bleu marca la diferencia. Nuestros programas están pensados específicamente para personas mayores: con movimientos lentos, progresivos, siempre supervisados por profesionales formados en ejercicio físico adaptado.
La primera vez me senté en la silla y pensé: esto no es para mí. Pero la monitora fue tan amable, me explicó todo con calma y me hizo sentir segura. Al final, hasta me reí
Casos como éste, el de Carmen, de 82 años, que vive sola en un pequeño piso en las afueras de Valencia, nos animan a trabajar cada día. Después de una caída hace dos años, evitaba salir de casa. Le daba miedo tropezar de nuevo. Poco a poco, dejó de moverse. Ya no bajaba a comprar el pan, usaba la silla para todo y necesitaba ayuda para ducharse. Sentía que su cuerpo la estaba abandonando. Fue su hija quien, preocupada por la pérdida de movilidad, la animó a unirse a un programa de ejercicio adaptado. Carmen no quería. Decía que ya no estaba para eso. Pero accedió, a regañadientes, a probar una sola sesión.
Pasaron las semanas. Carmen no solo seguía yendo a las sesiones, sino que empezó a esperarlas con ilusión. Volvió a bajar a la plaza con su andador, luego sin él. Ahora camina con más confianza, ha recuperado fuerza en las piernas y ha vuelto a hacer algo que daba por perdido: salir a pasear con su nieta los domingos. Como le gusta explicar: «Ya no me siento como una carga. Me siento capaz. Y eso no lo cambio por nada».
Si quieres saber cómo comenzar a hacer ejercicio de manera segura, contacta con nosotros en este enlace.
3. Consigues más autonomía
Con el ejercicio físico adaptado, puedes conseguir beneficios importantes, tales como:
- Levantarte de la silla sin ayuda
- Subir escaleras con menos esfuerzo
- Caminar con más seguridad
- Evitar las caídas y sus consecuencias
- Dormir mejor
- Sentirte útil y con más energía
Estos beneficios no son solo mejoras subjetivas: son avances reales en autonomía funcional, medibles incluso con herramientas clínicas como el Índice de Barthel. Este índice evalúa la capacidad de una persona para realizar actividades básicas como moverse, asearse o vestirse.
En Siel Bleu, el ejercicio físico no solo mejora la fuerza o el equilibrio: ayuda a mantener -o recuperar- funciones esenciales para vivir con dignidad e independencia. Cuanto más alta es la puntuación en el Barthel, menor es la necesidad de asistencia dentro del sistema de servicios de salud y mayor es la calidad de vida. Por eso decimos que moverse no es solo salud: es libertad.
4. Inviertes en tu salud
Sabemos que hay muchas personas mayores que piensan: “a mí no me gusta hacer ejercicio”. Y lo entendemos. A veces esa palabra suena a esfuerzo, a gimnasios, a rutinas aburridas o fuera de lugar. Pero en Siel Bleu lo hacemos diferente: adaptamos el ejercicio físico no solo a su capacidad física, sino también a lo que les gusta.
Si alguien disfruta de la música, usamos el ritmo para moverse. Si le divierten los juegos, incorporamos dinámicas lúdicas. Y si necesita ir poco a poco, respetamos su ritmo. Porque cuando la actividad física se convierte en algo que da placer y no pereza, es mucho más fácil empezar y… seguir.
5. Puedes sociabilizar
La práctica regular de ejercicio físico adaptado en personas mayores es una herramienta terapéutica y preventiva cada vez más reconocida por el sistema de salud. Ayuda a combatir el sedentarismo, reducir el riesgo de enfermedades crónicas, prevenir caídas y, sobre todo, mantener la independencia funcional. Invertir en actividad física y salud en la tercera edad no solo mejora el día a día: previene la fragilidad y alivia la presión sobre cuidadores y servicios sanitarios. Y, por último -pero no por ello menos importante-, si realizas ejercicio en grupo, sociabilizas y evitas la soledad no deseada. Y, en caso de que hagas ejercicio en tu domicilio, también te acompaña uno de nuestros entrenadores particulares. Así que nunca te sientes solo/a.
En resumen: Moverse es una forma activa de cuidarse. Y recuerda: nunca es tarde para empezar. Si quieres comenzar a hacer ejercicio con un entrenador personal de Siel Bleu, experto en actividad física en el adulto mayor, contacta con nosotros en:





