Casos de éxito:

El estudio científico Happier confirma que el ejercicio reduce las caídas de los mayores y mejora su salud

Personas mayores sonrientes sentadas tras una sesión de ejercicio adaptado con Siel Bleu

Más felicidad con la actividad física para adultos mayores

  • Industria: Residencias para personas mayores
  • Usuario: Personas mayores
  • Desafío: Mejorar su calidad de vida, tanto su salud corporal, como su bienestar emocional
  • 4 Soluciones: Prevención de caídas, Gimnasia en silla, para Alzheimer y alrededor de la mesa
  • 5 Resultados: Reducción de caídas, Mejora de la salud percibida, aumento del bienestar emocional y costos eficientes

Desafío

En un mundo donde cada vez hay más personas mayores, encontrar formas efectivas y accesibles de mejorar su calidad de vida es una prioridad. Uno de los proyectos más prometedores en este ámbito es el estudio “Healthy Activity and Physical Program Innovations in Elderly Residences” (HAPPIER), una iniciativa que estudia la actividad física adaptada y un enfoque personalizado para transformar la vida de las personas mayores que viven en residencias.

Muchas personas mayores se enfrentan a limitaciones físicas y cognitivas, así como a sentimientos de soledad; lo que afecta tanto su salud corporal, como su bienestar emocional. A nivel físico, sobre todo, las caídas representan un riesgo grave y costoso, ya que son una de las principales causas de lesiones en este grupo de población. El desafío también radica en fomentar que los residentes puedan vivir con autonomía y dignidad.

“El desafío radica en fomentar que los residentes puedan vivir con autonomía y dignidad”

El estudio HAPPIER, liderado por la Fundación sin ánimo de lucro Siel Bleu con el respaldo de la Unión Europea, estudió cómo el ejercicio adaptado a las diferentes capacidades físicas y mentales de cada residente, les beneficiaba. El ejercicio podía ser de cuatro tipos:

Solución

El estudio HAPPIER, liderado por la Fundación sin ánimo de lucro Siel Bleu con el respaldo de la Unión Europea, estudió cómo el ejercicio adaptado a las diferentes capacidades físicas y mentales de cada residente, les beneficiaba. El ejercicio físico adaptado podía ser de cuatro tipos:

  • Prevención de caídas: Para residentes sin limitaciones graves.
  • Gimnasia en silla: Diseñada para aquellos con problemas de movilidad.
  • Gimnasia para Alzheimer: Orientada a residentes con esta demencia en grado leve o moderado.
  • Gimnasia alrededor de la mesa: Adaptada a quienes tienen limitaciones físicas y cognitivas.

Dirigida por entrenadores especializados, cada sesión se llevó a cabo semanalmente en grupos pequeños, asegurando una atención personalizada.

Resultados

El programa se implementó en 32 hogares de ancianos en Bélgica, España, Francia e Irlanda, con la participación de 452 residentes. Los resultados tras un año de estudio fueron impresionantes:

  • Reducción de caídas: El número de caídas se redujo a la mitad, lo que equivale a prevenir una caída por persona al año.
  • Mejora de la salud percibida: Los residentes explicaron que habían notado mejoras significativas en su calidad de vida, según las escalas EuroQol y la Geriatric Depression Scale.
  • Bienestar emocional: La prevalencia del sentimiento de “la vida está vacía” disminuyó en un 11%; un cambio significativo en el ánimo de los participantes.
  • Costos eficientes: En Francia, se estimó que extender este programa podría generar un ahorro neto anual de entre 421 y 771 millones de euros, considerando sólo la reducción de caídas y sus complicaciones.

“Este programa también tiene beneficios entre los trabajadores de las residencias”

Además, el programa demostró que tiene beneficios entre los trabajadores de las residencias, ya que los empleados de los hogares de ancianos también notaron un cambio positivo. Más del 80% informó que el programa mejoró las condiciones laborales y el ambiente en general de las residencias. Por su parte, los médicos pasaron de una actitud escéptica a respaldar con entusiasmo la implementación de actividades físicas adaptadas como una estrategia preventiva fundamental.

En resumen, podemos afirmar que el programa HAPPIER demuestra que la actividad física para adultos mayores no solo mejora la salud corporal, sino también la calidad de vida y el bienestar emocional de las personas mayores. Este caso de éxito subraya la importancia de abordar el envejecimiento desde un enfoque integral y personalizado.

El siguiente paso será evaluar cómo estos programas pueden integrarse a nivel global, explorando también su impacto en la reducción del uso de medicamentos y en la autonomía de los residentes a largo plazo.

HAPPIER, por tanto, no es solo un estudio sobre la implementación de la actividad física adaptada; es la constatación transformadora de que el ejercicio permite a las personas mayores vivir con más salud, felicidad y dignidad. Es un ejemplo de cómo un enfoque innovador y humanista puede marcar la diferencia en la calidad de vida de quienes más nos necesitan. 

Scroll al inicio