Casos de éxito:

Los Centros de Día de Castilla y León evitan la soledad no deseada de sus mayores con el ejercicio físico adaptado

Técnica de Siel Bleu acompañando a un hombre mayor durante una sesión de ejercicio físico adaptado en un Centro de Día

Más felicidad con la actividad física para adultos mayores

  • Industria: Centros de Día
  • Usuario: Personas mayores
  • Desafío: Promover el envejecimiento activo y la calidad de vida de los mayores
  • Soluciones: Crear grupos homogéneos entre los participantes para promover la Actividad Física Adaptada y la estimulación cognitiva y medir su evolución
  • Resultados: Transformar los Centros de Día en espacios dinámicos, donde el aprendizaje, el ejercicio y la sociabilización se conviertan en pilares del día a día

Desafío

El envejecimiento activo no es solo una tendencia, sino una necesidad para nuestros mayores. Programas como el de la Fundación Siel Bleu, implementado en los Centros de Día de la Junta de Castilla y León, son un ejemplo de cómo la evaluación funcional y cognitiva puede transformar la calidad de vida de las personas mayores. A través de la metodología del «Sistema Mapeo», estos programas identifican perfiles y necesidades específicas para adaptar rutinas de actividad física saludable a cada usuario.

"Nuestro objetivo es garantizar que cada participante encuentre actividades significativas que promuevan tanto su bienestar físico como emocional".

Solución

El primer paso para ofrecer actividades personalizadas es conocer en profundidad a los usuarios. Para ello, se evalúan aspectos como la movilidad, el estado cognitivo y otros indicadores de calidad de vida (como caídas recientes). El sistema clasifica a los usuarios en diferentes perfiles funcionales, permitiendo la formación de grupos homogéneos para maximizar los beneficios de las actividades.

El Mapa se elabora anualmente en cada centro, con el objetivo de adaptar las actividades y medir la evolución de los participantes. Esta herramienta innovadora es clave para prevenir riesgos y fomentar el envejecimiento saludable. Como bien resume, Lefebvre: «Nos basamos en objetivos medibles que impactan directamente en la calidad de vida de nuestros mayores«.

Una vez identificados los perfiles funcionales, las actividades se diseñan para responder a necesidades específicas:

  • Actividad Física Adaptada: Incluye ejercicios centrados en fuerza, equilibrio y movilidad. Cada participante debe presentar un certificado médico que avale su participación, asegurando la seguridad en cada sesión. La personalización es clave, con evaluaciones iniciales para establecer objetivos claros y progresivos.
  • Estimulación Cognitiva: Desde entrenamientos de memoria hasta talleres, las actividades se ajustan al nivel cognitivo de cada usuario, clasificado mediante herramientas como la escala GDS y el Mini-Examen Cognoscitivo.

Ambos enfoques buscan no solo mejorar la capacidad funcional y cognitiva de los usuarios, sino también promover la sociabilización; un factor fundamental para el bienestar emocional de las personas.

Resultados

Para garantizar la efectividad del programa, se establecen protocolos de evaluación periódica. La herramienta clave aquí es la batería de pruebas SPPB (Short Physical Performance Battery), que mide capacidades como equilibrio, desplazamiento y fuerza muscular. A nivel cognitivo, se utilizan métricas estandarizadas para evaluar progresos.

Adicionalmente, las encuestas de satisfacción permiten ajustar las actividades en función del feedback de los usuarios, fomentando una experiencia personalizada. El objetivo final es claro: transformar los Centros de Día en espacios dinámicos, donde el aprendizaje, el ejercicio y la sociabilización se conviertan en pilares del día a día.

En resumen, el programa de la Fundación Siel Bleu no solo mejora la calidad de vida física y emocional de sus participantes, sino que también redefine el papel de los Centros de Día. Estos espacios dejan de ser meros lugares de atención para convertirse en entornos donde se construyen relaciones, se fortalecen capacidades y se disfrutan actividades diseñadas con un propósito claro.

Con iniciativas como esta, la atención a personas mayores se encamina hacia un modelo más humano, inclusivo y centrado en las peculiaridades individuales. Porque, como demuestra este proyecto, el envejecimiento activo no es solo un concepto: es una realidad transformadora.

  • Reducción de caídas: El número de caídas se redujo a la mitad, lo que equivale a prevenir una caída por persona al año.
  • Mejora de la salud percibida: Los residentes explicaron que habían notado mejoras significativas en su calidad de vida, según las escalas EuroQol y la Geriatric Depression Scale.
  • Bienestar emocional: La prevalencia del sentimiento de “la vida está vacía” disminuyó en un 11%; un cambio significativo en el ánimo de los participantes.
  • Costos eficientes: En Francia, se estimó que extender este programa podría generar un ahorro neto anual de entre 421 y 771 millones de euros, considerando sólo la reducción de caídas y sus complicaciones.
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