Un respiro a la vida

Por Denise González 

No es difícil recordar esas épocas en que fumar era una norma social, en que las películas de Hollywood nos inundaban con publicidad acerca de lo sensual y moderno que era sostener un objeto en la mano y echar humo por la boca. Quien no pensó que James Dean o Marilyn Monroe se veían espectacularmente guapos cada vez que sostenían un cigarrillo en la mano, y quien más no se inició en esta moda tratando de imitarles.

El tabaquismo según la Asociación Española contra el Cáncer es uno de los mayores problemas de salud al que se ha enfrentado la humanidad, matando casi a la mitad de sus consumidores; más del 16% de estas muertes provienen de personas que han estado expuestas al humo ajeno. En el 2004, casi un tercio de las muertes por exposición al humo fueron en niños.

El humo del tabaco contiene más de 4000 productos químicos, de los cuales al menos 250 son nocivos para la salud. Estos causan distintos tipos cáncer y otros tipos de enfermedades respiratorias.

La Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) es una enfermedad altamente relacionada con el tabaquismo y seguidamente también con los problemas ambientales como la polución en el aire. Esta enfermedad dificulta el proceso de respiración y actualmente no tiene cura.

La bronquitis crónica, el enfisema pulmonar y la bronquitis asmática, son enfermedades relacionadas con el EPOC. Estos padecimientos disminuyen la calidad de vida y ocasionan millones de muertes alrededor del mundo. Dejar de fumar, puede ayudar a disminuir el proceso de la enfermedad, mientras que seguir con este hábito acelera la progresión de la misma.

Hace poco leía en internet la historia de una mujer que había sido diagnosticada con EPOC a los 57 años. Ella contaba como había pasado los últimos 40 años de su vida fumando dos paquetes de cigarrillos diarios.

Poco después de abandonar este hábito, tuvo que comenzar a utilizar oxigeno las 24 horas del día. Tenía 20 diferentes medicamentos, su día consistía en saber la hora en todo momento para saber que tratamiento seguía. La falta de aliento le impedía ir a recoger el correo de su casa y cada vez que tenía que salir a hacer el súper tenía que utilizar una silla motorizada. Tres meses después de haber dejado de fumar tuvo una infección en los pulmones por la que tuvo que ser hospitalizada en tres ocasiones durante cinco meses. En una de las visitas al hospital también fue diagnosticada con insuficiencia cardiaca causada por la enfermedad en los pulmones. Ella pensaba que moriría pronto y empezó a dejar todo en orden para cuando ya no estuviera. Un día decidió tomar el control de su enfermedad en lugar de que su enfermedad la controlara a ella.

Comenzó a cambiar sus hábitos alimenticios, empezó a ir a clases de rehabilitación pulmonar y logro hacer 12 minutos de ejercicio seguidos a un ritmo constante sin necesidad del tanque oxígeno. Comenzó a ir por el correo, a hacer las compras sin utilizar una silla motorizada y también comenzó a cantar. Con el tiempo también dejo por completo el tanque de oxígeno y la insuficiencia cardiaca desapareció.

Según la Organización Mundial de la Salud 251 millones de casos de EPOC fueron registrados en el mundo en 2016. Como es bien sabido la EPOC no es curable, sin embargo, los tratamientos médicos y físicos disponibles pueden ayudar a aliviar sus síntomas, mejorar la calidad de vida y reducir el riesgo de muerte. El tratamiento disponible más efectivo y rentable para la EPOC en las personas que continúan fumando es dejar de hacerlo.

Según la Asociación Americana del Pulmón, el ejercicio regular es parte de un estilo de vida saludable incluso si se padece EPOC. Aunque parezca no seguro e incluso imposible de realizar, la cantidad y el tipo de ejercicios correctos tienen muchos beneficios, como disminuir el uso del tanque de oxígeno,  mejorar los niveles de energía, ansiedad, estrés y depresión. La actividad física también mejora el sueño y la autoestima, disminuye la falta de aliento, aumenta la fuerza muscular y la resistencia cardiovascular.

Artículo recomendado: Rutina de Ejercicios para pacientes con EPOC